11.11.05

Un faro en la colina

"Un far en el pujol", en catalán. Así debería titularse este posteo, ya que va dedicado a un amigo y "socio para la aventura", que se encuentra viviendo del otro lado del Océano Atlántico, lejos, muy lejos de estas Tierras del Sur del Mundo...
Nunca me canso de repetir que Internet es uno de los grandes inventos del Siglo 20: desterró las distancias por completo, la comunicación es casi instantánea desde cualquier punto del planeta, estés donde estés. No digo nada nuevo con esto, pero es que hoy te quiero contar acerca de una amistad que nació por medio de este ¿mundo virtual?

Todo comenzó allá por el año 2003 gracias a Humoralia Virtual
, el soporte web que posee la Asociación Cultural Humoralia, una agrupación sin fines de lucro con sede en Lleida -Catalunya- que tiene por objetivo el estudio y la difusión del humor en todas las artes existentes. Su presidente es un humorista gráfico argentino-catalán, de nombre Paco Ermengol, y que tuve el gusto de conocer "cara a cara" hace muy poquito (ya leerás más abajo el por qué). Humoralia Virtual contaba en sus inicios con una sección para cada dibujante, donde humoristas gráficos de todo el mundo hispanoparlante subían diariamente sus trabajos, generando un especie de "intercambio humorístico gigantesco" entre dibujantes de distintas nacionalidades y culturas, un hecho pocas veces visto por estas latitudes. Entre todos los chistes expuestos, había uno que día a día me llamaba poderosamente la atención. Eran trabajos con unos monos muy atractivos, bien construídos y muy, pero muy graciosos. Siempre observaba esos personajes, y nunca prestaba la debida atención a lo que decían. Un día comencé a leer los textos que se encontraban dentro de los globitos, y me dí cuenta que...¡¡Los guiones también eran muy cómicos!!! ¡¡Uauhh!! ¡No es cosa de todos los días encontrarse con un humorista gráfico de los "completos", o sea, que maneje a la perfección tanto el dibujo como el argumento del chiste! (te puedo nombrar a Lino Palacio, Quino, André Franquín, Eduardo Ferro, todos entran en esta categoría). El nombre de semejante bestia era Andrés Faro, humorista del Diari de Tarragona, un periódico de Catalunya. Gracias a Paco Ermengol logré contactarme con este humorista de apellido curioso, y pude expresarle aquello de que "de todos los chistes de Humoralia, los tuyos son los que más me gustan".
Agradecido por el elogio que le brindé desde un país tan remoto, al poco tiempo recibí en la puerta de mi casa (entiéndase: me encuentro casi en las antípodas de España) el libro Anuario 2003, el año que cambió nuestras vidas, un libro recopilatorio de sus chistes de ese año, con una dedicatoria escrita en lápiz que decía:
"Apreciado César: el 2003 fue un año atípico, a veces pienso que los dos ceros son dos ojos abiertos que no se creían lo que veían. En todo caso, lo que valga la pena recordar que sea con una sonrisa. Afectuosamente, Andrés Faro".
¡¡Vaya que es bueno sonreir!! ¡¡Y también es bueno que un colega se tome la molestia de enviarte su obra desde tan lejos, tan solo por conocerte vía e-mail!!! Muy emocionante, y muy gratificante para mi espíritu.
Pasó el tiempo...y un día de Marzo de este año 2005, se me ocurre escribirle nuevamente a Faro con motivo de invitarlo a participar de las Galerías de Imaginaria
porque, no sé si sabés, pero Faro además de ser un erudito creador de gags y chistes, hace unas ilustraciones para niños realmente espléndidas, con un gusto por el color de lo más certero y preciso. Nada sobra en el trazo de su trabajo, todo está puesto en su correcta medida y armonía. Fantástico. Lo admito -y creo que se me nota- soy un "Faro fan". El admirado catalán aceptó gustoso participar de Imaginaria (todavía no salió publicado su informe, paciencia, paciencia...), me envió su material y, al mismo tiempo y como si nada, me ofreció trabajar con él ¡Para que dibuje los guiones de sus chistes! Sinceramente, la propuesta al principio me pareció de lo más desconcertante, ya que yo no hacía humor gráfico desde mi época de estudiante en la Escuela de Garaycochea.
¿Que si acepté? ¡Pero claro que acepté! Porque es un lujo, un placer, un aprendizaje constante y diario trabajar con este señor de la Provincia de Tarragona, que llegó a escribir en su reseña profesional:

"El día de San Justino de 2004 vino a este mundo (no había otro mejor) su segundo hijo. Con dos pequeños dando vuetas por la casa cree que es un buen momento para pedir a su amigo, y excelente dibujante argentino, César Da Col, que le dibuje una buena parte de las viñetas diarias ¡César, qué bueno que viniste!"

Con motivo de la curaduría que compartí con Marcelo Niño por la muestra Homenaje a Juan Oliva llevada a cabo por Humoralia, es que fuí invitado a viajar a las bellísimas tierras catalanas. Hace poco nomás, en Septiembre. Y allí, precisamente en Lleida, y más precisamente en el jardín de la casa/mansión del dibujante Marçal Abella, es que nos tomaron estas fotos que ves acá, donde estoy posando muy serio y formal junto al único, el inigualable, el "completo" humorista gráfico Andrés Faro.

Un Faro y un Da Col... Así nació este dúo catalán-argentino, con Internet a cuestas, unidos por un lazo de tinta -entiéndase sanguíneo- en común. Con tanto océano de por medio, es lógico encontrar un far en el pujol, no sea cosa que los barcos de las musas no nos vean y no lleguen a buen puerto.

Agradecimiento trans-oceánico mediante para el querido amigo, me despido hasta un próximo posteo con uno de los primeros chistes que dibujé con guión "farístico":

1 Comments:

Blogger Oscar González Crespo said...

Soy un profesor catalán que se desternilla de risa con vuestras viñetas. Vuestra asociación es un regalo para todos aquellos que pensamos que una sonrisa es la mejor carta de presentación para cualquier persona.

Oscar

5:12 a. m.  

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